domingo, 14 de diciembre de 2014

Santa María, Strela do día

Cantiga de Santa María 100 (Alfonso X)

 


Otra versión (cuerdas y voz):




Letra, métrica, rima, división silábica, pronunciación (fonética) y partitura:

 
Esta é de loor. 

Santa María,
Strela do dia,
mostra-nos vía
pera Déus e nos guía. 

Ca veer faze-los errados
que perder foran per pecados
entender de que mui culpados
son; mais per ti son perdõados
da osadía
que lles fazía
fazer folía
mais que non devería.

Santa María…

Amostrar-nos deves carreira
por gãar en toda maneira
a sen par luz e verdadeira
que tu dar-nos pódes senlleira;
ca Déus a ti a
outorgaría
e a querría
por ti dar e daría. 

Santa María... 

Guïar ben nos pód’ o téu siso
mais ca ren pera Paraíso
u Déus ten sempre goy’ e riso
pora quen en el creer quiso;
e prazer -m-ía
se te prazía
que foss’ a mía
alm’ en tal compannía. 

Santa María…




Santa María
Estrella del día
muéstranos la vía 
para Dios y guíanos. 

Pues haces ver a los errados
que se perdieron por sus pecados
entender que son muy culpados;
pero por Ti son perdonados
de la osadía
que les hacía
hacer locuras
que no deberían. 

Santa María... 

Debes mostrarnos la senda
con la que ganemos a toda costa
la luz verdadera y sin par
que Tú sola puedes darnos señera;
pues Dios a Ti
la otorgaría
y la querría dar por Ti
y la daría. 

Santa María...

Guiarnos bien puede tu juicio 
mejor que nadie hacia el Paraíso
que Dios tiene siempre gozo y alegría
para quien en él creer quiso;
y me placería
si te placiera
que fuese mi
alma en tal compañía. 

Santa María...


 

Santa María Strela do día”: contenido verbal, musical y visual.


La Cantiga 100 puede considerarse una obra de arte integral, que combina:

- contenido verbal, ya que es una composición poética, orientada a comunicar un mensaje religioso, de loor a la Virgen;

- contenido musical, ya que las cantigas están destinadas al canto, en este caso, con acompañamiento musical;

- contenido visual, ya que cuenta con miniaturas que acompañan la letra y la partitura. La Cantiga 100 está ilustrada con iluminaciones.

Por lo tanto, se trata de una composición de interés desde el punto de vista literario, musical y pictórico.

El mensaje religioso es el centro en torno al cual gira el resto de las artes.


1. Contenido verbal

Las Cantigas de Santa María fueron compuestas en galaico-portugués. Alfonso X dispuso que el castellano fuera la lengua para los asuntos oficiales y del orden civil, y que el galaico-portugués fuera la lengua para la poesía, la expresión lírica y emotiva.

La estructura poética de la Cantiga 100 se basa en el llamado virelai francés, modo poético-musical muy difundido hacia 1250, y que se encuentra presente en 360 cantigas de las más de 400 reunidas en el códice de El Escorial. El virelai consiste en un estribillo, al que Alfonso denominó, razón -también conocido como refrán-, que se repite intercaladamente con las coplas que desarrollan la narración o el motivo de la obra.

La estructura de la cantiga favorece la participación coral del público, recreando una dinámica responsorial. De esta manera, la interpretación y recepción de esta cantiga debió haber estado inmersa en un ambiente devocional colectivo; una experiencia cognitiva y espiritual tomada del espacio clerical, reproducida y resignificada en el palacio, como otro espacio de sacra existencia. Aun cuando se sabe que el rey Sabio en el desarrollo de su proyecto poético buscó diferenciarse del ámbito eclesiástico, igualmente tomó estructuras propias de la liturgia, ya que eran las más conocidas para aquellos a quienes estaba dirigida la obra, a fin de hacer su composición lo más pertinente posible a la cultura lírica de sus vasallos. 

El virelai fue una herramienta aprovechada para difundir el culto mariano y la propia figura monárquica, legitimada místicamente por ser el amante de la divina Dama.

“Santa María, Strela do día” es un poema de loor, que además de ser una alabanza a la Virgen es una súplica expresada en primera persona, al comienzo en número plural, y finalmente, en singular, a la que puede sumarse todo aquel que la cante (e prazer -m-ía / se te prazía / que foss’ a mía / alm’ en tal compannía). Si bien esta cantiga está escrita en tiempo presente, comprende también el futuro, ya que el alma fiel aspira a llegar al cielo en compañía de María.

Como las demás cantigas de loor, no da cuenta de un milagro en particular, por lo tanto su estructura es menos narrativa. Su mensaje contribuye a la difusión del culto mariano, tan extendido en los siglos XII y XIII, por lo tanto posee también valor religioso. En este sentido, la composición tiene además valor didáctico, ya que dentro de la devoción a la Santísima Virgen explica determinados aspectos, entre los que se destacan los siguientes. La Virgen María:

- puede guiarnos al camino hacia Dios y al Paraíso,
- puede facilitar la conversión de los pecadores,
- es intercesora ante Dios.


Valor simbólico de la estrella

Otro elemento a apreciar en la recepción de la Cantiga 100 es la figura simbólica utilizada en ella, destacada en el refrán, estribillo o razón: “Santa María, Strela do día”, que aporta rasgos de significado a la composición. 

Estrella del día”, stella matutina o estrella de la mañana es una figura con una vasta trayectoria en el imaginario medieval. Se relaciona con la estrella matutina que preanuncia al sol, así como la Virgen precede a Jesucristo, la Luz que vino a iluminar el mundo, el Salvador de los hombres. Esta figura puede relacionarse además con la estrella que guía a los marineros, Stella Maris, que posiblemente sea la estrella polar que precede al sol. La referencia a María como Estrella no sería ajena tampoco a un rey Sabio que entre otras disciplinas conocía la astronomía.

La figura de la Virgen como Estrella respondía al modelo mariano que se buscaba difundir. La Virgen como Estrella se invoca, en la Cantiga 100, para que ilumine y guíe a la cristiandad atribulada, con el objeto de que le permita escapar del pecado y a través de su intercesión pueda conseguir la salvación. La familiaridad del auditorio con estos conceptos debe haber facilitado la llegada y aprendizaje tanto del mensaje como de la letra; y debe haber favorecido su participación coral en la interpretación. Como luego veremos, no solo la música ya tenía su referente en la tradición social y artística medieval, sino que el mismo texto y su mensaje se complementan con la melodía para hacer de la Cantiga 100 una obra plenamente pertinente para la recepción de su tiempo.

Retomando el sentido de Strela do día, en 1272, Alfonso X creó la Orden Militar de Santa María de España, cuyo emblema era una estrella.


                          Sello de la Orden de Santa María de España. 
                  La Virgen sostiene al Divino Niño en el brazo izquierdo
                                 y en la mano derecha lleva un ramo, 
                               dentro de una estrella con ocho puntas.
 

Esta orden se orientó especialmente a la milicia naval. Estaba integrada por clérigos, caballeros y otros freires laicos. Contó con el apoyo de cuatro conventos principales, a modo de capitanías generales de departamentos marítimos, que abarcaban la totalidad del litoral castellano: Cartagena, San Sebastián, La Coruña y Puerto de Santa María. 

En la Cantiga 78 (Códice de Florencia) se hace referencia a la Orden de Santa María de España; usualmente se la conoció como como Orden de la Estrella. En las miniaturas de la Cantiga 299 (Código Escurialense) puede verse el atuendo que vestían los frailes y caballeros de la Orden de la Estrella (Orden de Santa María de España). Las figuras que intervienen en esta cantiga son miembros de la Orden de la Estrella, la Virgen María y el propio rey.

Cantiga 299, "De muitas maneiras":
https://www.youtube.com/watch?v=n8AnplS6KXI


Más información sobre la Orden Militar de Santa María de España:



2. Contenido musical

La música era la llave de entrada a la experiencia de la recepción de las Cantigas. Las melodías, instrumentos y texturas tenían que ser afines al auditorio de la época. Por ejemplo, un rasgo característico de la música del medioevo es el sonido pedal, esto es, una nota continua. En términos simbólicos representaba la continua presencia de Dios.

La música de las Cantigas no debía ser compleja en su ritmo, sino simple y armoniosa. Estas características son propias de la monodia (canto a una sola voz) medieval y de la curva melódica de la Cantiga 100. Para el oyente era una melodía fácil de seguir y verbalizar, pues cada nota representa, además de su valor sonoro, un valor silábico, como sucede en general en las demás Cantigas. Su carácter relativamente simple permitía una fácil recepción del contenido de la obra y facilitaba su memorización. 

La Cantiga 100 tiene una melodía reconocible, simple, memorizable y que favorece la participación coral del auditorio. De hecho, es una de las composiciones más populares del cancionero.

CSM 100. Partitura (Códice Escurialense)

La partitura musical no especifica información sobre la forma o sobre los instrumentos con que se interpretaban tales piezas sonoras; sin embargo las iluminaciones pueden ilustrar, al menos, los posibles instrumentos comúnmente utilizados.

CSM. Introducción (Códice Escurialense)

En la miniatura introductoria de las Cantigas puede verse al monarca sentado en el centro de su corte en posición de magíster. A su lado hay clérigos eligiendo, aparentemente, un nuevo texto o milagro; en el extremo izquierdo hay tres músicos que sostienen instrumentos de cuerda frotada y uno con cuerda pulsada. Los primeros sostienen una vihuela de arco, mientras que el tercer músico sostiene un instrumento que podría identificarse como una mandora o cítola. Si bien en el códice de los músicos puede verse una serie de instrumentos de percusión y de aire, la base instrumental pudo ser de instrumentos de cuerda. Estos permitían al trovador o juglar, tocar y cantar unísonamente la pieza.


Puede conjeturarse que para interpretar la Cantiga 100 deben haberse utilizado, al menos, instrumentos como estos, que dentro del ámbito medieval reunían determinadas condiciones que los hacían aptos para la ejecución musical.

La vihuela, por su sonido complejo, metálico, fuerte, difícil para controlar sus niveles de sonoridad, pudo ser usada en los momentos en que la melodía o canto necesitaba el acompañamiento coral, participativo, ayudando al mezzoforte de la melodía (esto debe considerarse para todos los instrumentos frotados).
 
En cuanto a la mandora, su sonido igualmente metálico pero algo más limpio, con una intensidad fónica menos competitiva para el canto solista, permite el acompañamiento de la poesía, sin dificultar su entendimiento, cuestión mucho menos factible en el caso de utilizar una gaita, bombarda, u otros instrumentos de aire o de cuerda frotada por rueda.


3. Contenido visual

Las cantigas en honor a la Virgen son composiciones poéticas destinadas al canto, y algunas de ellas están dotadas de páginas miniadas que iluminan la obra alfonsí. Estas ocupan la totalidad de un pliego o página que mide 334 milímetros de alto por 230 de ancho, y cada viñeta o compartimiento tiene una longitud aproximada de 109 por 100 milímetros. Las figuras humanas representadas de pie, miden aproximadamente 65 milímetros.

CSM 100. Partitura y página miniada (Códice Escurialense).

Sin embargo, no todas las cantigas están ilustradas con miniaturas. El códice de El Escorial es el que más iluminaciones tiene; y en el códice Florentino hay viñetas sin terminar.

La importancia de la miniatura es incuestionable, pues no es la simple representación grafica del texto escrito; por el contrario, estas ilustraciones tienen un valor narrativo propio y complementario al relato poético, ya que aclaran, potencian y aportan nuevos elementos interpretativos a su receptor.

Al observar la página miniada de la Cantiga 100 puede apreciarse la compleja tarea llevada a cabo por el equipo de miniaturistas. Las iluminaciones ofrecen una interpretación ordenada del relato y los elementos simbólicos, algunos de ellos presentes en el texto, haciendo de estos últimos el punto de apoyo de la acción de los personajes presentes en la escena.

CSM 100. Página miniada (Códice Escurialense).

En la primera viñeta hallamos a los personajes principales del relato. El rey Sabio ordena la narración del acto con sus manos, indicando el movimiento en que se va dando el diálogo entre él, la Virgen y sus súbditos. Además se hace presente un elemento simbólico: la estrella matutina sobre María, revelando desde el comienzo la vinculación con la tradición de María como Estrella. Asimismo, los personajes ilustrados cuentan con toda una carga estética que los hace reconocibles, por la representación de sus atributos característicos, como la corona, en caso de Alfonso, y la aureola (halo) en María. De la misma forma, el ángel y la corte alfonsí son retratados con sus elementos tradicionales que hacen de la viñeta un cuadro total en sí mismo.

El desarrollo del relato continúa en la segunda viñeta, donde el rey muestra su inferioridad terrenal frente a su Dama y una mujer santa que la acompaña, dando a entender la súplica personal que él realiza y la humilde sumisión a la Virgen.
 
En la tercera viñeta, el rey se ausenta, dando paso al contacto directo entre la Dama y los súbditos, quienes en posición de humilde alabanza son guiados por María hacia la redención en la figura de Dios, quien se encuentra representado en un semicírculo de fuego (sol), como Jesucristo con sus característicos atributos iconográficos medievales.

En la cuarta viñeta, Alfonso se reincorpora a la escena manteniendo un diálogo con su Dama, aparentemente repitiendo lo gozoso que estaría de ser guiado hacia la compañía de Dios.

En la quinta viñeta, los deseos del rey parecen cumplirse, pues, se encuentra frente a María, acompañada de Dios hecho hombre; y Alfonso, con los brazos abiertos, sometido por la celestial escena, indica con su mano izquierda el cuadro final.

La sexta viñeta representa un coro de santos en el Paraíso, quienes valiéndose de diversos instrumentos realizan el oficio de trovador y cantan alabanzas.

El primer par de viñetas está más relacionado con la primera estrofa de la cantiga; el segundo par de viñetas, con la segunda estrofa; y el último par de viñetas, con la tercera estrofa.

CSM 100. Página miniada (detalle, sexta viñeta). Códice Escurialense.

A medida que se avanza en la visualización de las viñetas, también puede apreciarse el avance del tiempo en que progresa la acción. La misma estrella con que se identifica a María, también cumple la función de indicar que la acción se está desarrollando en las primeras horas del día, entre los límites de la oscuridad y la luminosidad matutina (primera viñeta). El transcurrir del tiempo sigue siendo establecido por la desaparición de la estrella (segunda viñeta), lo cual anuncia la luz solar que opaca el brillo estelar. Aquello termina por concretarse con la aparición del semicírculo de fuego, que por una parte representa la divinidad de Dios hecha luz, como también la supremacía del sol (tercera y cuarta viñetas). Asumiendo el transcurso del tiempo, sobrevendría el ocaso del día, cuando los deseos de Alfonso han sido cumplidos (quinta viñeta); y se pasa, finalmente, a un espacio atemporal, el Paraíso (sexta viñeta).

Es decir que la obra pictórica no responde literalmente al texto escrito: ella aporta nuevos datos y enriquece la obra más allá de los límites planteados por el propio poema. Además, la distribución de los elementos escénicos, la proporción del diseño y el movimiento narrativo, confieren a la iluminación cierto dramatismo que coordina sistemáticamente todas las imágenes. Esta teatralidad y toda la información adyacente al texto aportada por la miniatura, si bien complementan la lírica, sin contradecirla, nos hablan de un eventual distanciamiento entre el relato escrito y el visual. Esto puede ser resultado de la previa existencia de la tradición de María como estrella matinal o marina, lo que tal vez haya hecho que el pintor a cargo de la obra buscara en otras fuentes, fuera de la cantiga, elementos que le permitieran desarrollar su obra.
 
Comparando la poesía y la iconografía de la Cantiga 100, se advierte que la iluminación presenta personajes que el texto no considera (mujeres santas, ángeles y santos); a pesar de ello la narrativa iluminada no deja de ser coherente y respetuosa con el poema, lo que puede responder a la posible revisión personal realizada por el rey Alfonso sobre el trabajo de los maestros pintores, ya que sería extraño que una parte tan importante del corpus mariano no estuviera bajo la permanente vigilancia de su autor, atendiendo las características y el modo de trabajo del scriptorium alfonsí.
 
Dada a conocer la importancia de la iluminación, no como simple reflejo de la cantiga, sino como obra pictórico-narrativa en sí misma, cabe señalar que los gestos de los personajes, la utilización de las manos como indicativas de diálogos y sentido, además de lo evidente del diseño realizado para identificar a primera vista los personajes, los tiempos y los espacios, sin la necesidad, en este caso, de glosa o textos introducidos en la ilustración, permite concluir que la totalidad de los elementos gráficos tienen la clara intención de que el espectador, con toda su carga cultural, fuera capaz de entender lo acaecido en la obra, pues dada su experiencia de vida en un contexto devocional específico, como era el occidente cristiano, estaba capacitado para que el mensaje ahí expuesto resultara fácilmente decodificable.


Autoría y recepción de las Cantigas de Santa María

Buena parte de la crítica atribuye la autoría directa de unas cien cantigas al rey Sabio; estas serían las cantigas de loor, algunos milagros relacionados con su propia vida o que lo hubieran impresionado de modo especial. El resto de las cantigas habrían sido de la autoría de los colaboradores integrantes de su corte poética.

Las Cantigas tienen valor literario, musical y pictórico, y en su composición intervinieron artistas de estas diversas áreas. Alfonso X de Castilla heredó de su padre Fernando III el Santo su Capilla musical, que reunía intérpretes y compositores de varias culturas y que formaron parte de la corte alfonsí, al igual que su scriptorium regio o Escuela de Traductores. En algunas ilustraciones de las Cantigas el rey Sabio aparece rodeado de sus colaboradores en la corte.

* * *

Puede pensarse que la recepción comprensiva de las Cantigas haya sido factible no solo para los integrantes de la corte alfonsí. Los temas abordados, las melodías utilizadas, y sus formas de exposición, tanto líricas como visuales, son tan evidentemente comunes, incluso para el simple peregrino habituado a la liturgia eclesiástica, que hacen suponer que la empresa del rey también estaba destinada al vulgo. La comprensión de los mensajes textuales, musicales y visuales debe haber sido accesible para el hombre común. De lo contrario, el mismo Alfonso X no habría pedido, en su segundo testamento, dado en la ciudad de Sevilla en 1282 que: “… todos los libros de los cantares de los Miraglos e de loor de Sancta María sean todos en aquella eglesia ó el nuestro cuerpo fuere enterrado, e que los fagan cantar en las fiesta de Sancta María e de Nuestro Sennor…”.

En la solicitud póstuma de Alfonso X se advierte la firme intención de que su obra fuera conocida por el mayor número de súbditos posibles, y no tan solo por su grupo más cercano. No es extraño suponer que además de haberse difundido las Cantigas en las festividades religiosas y procesiones, al menos algunas de ellas hayan sido interpretadas en peregrinaciones.

El destino final de las Cantigas, en base al testamento alfonsí, comprendía las celebraciones de la Iglesia y el espacio público, donde la recepción de la obra podía llegar al mayor número de hombres posibles pensados para su época. Sin embargo, esta forma de difusión traía como consecuencia el hecho de dislocar el perfil de que gozaba, al menos el Códice Escurialense, de ser una obra de arte integral: poética, musical y también pictórica. Difícilmente en estos actos festivos los fieles podrían experimentar la riqueza audio visual de las cantigas, apreciándola tan solo a partir de la audio recepción. De modo que gran parte de aquellos receptores recibirían el mensaje de forma parcelada, dejando de lado un rico material visual que dista mucho de ser solo un elemento decorativo.

En la actualidad, si bien es más probable la percepción de las Cantigas como obra de arte integral, el receptor difícilmente esté familiarizado con el sentido religioso del mensaje verbal, musical y visual comunicado en las Cantigas, de modo que estas composiciones pueden renovar su valor como difusoras de la devoción mariana y de la doctrina cristiana.


 
Bibliografía:
Eduardo Muñoz Saavedra (2012), “Santa María Strella do Día. Composición, elementos de entendimiento y recepción. Un acercamiento a las Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio”, en Revista Electrónica Historia del Orbis Terrarum, Santiago, Chile.