viernes, 9 de enero de 2015

Llibre Vermell de Montserrat (4)

El cancionero del Llibre Vermell se cierra con “Ad mortem festinamus”, que es la danza de la muerte puesta en música más antigua que se conoce. La danza de la muerte o danza macabra es un género artístico de fines de la Edad Media, difundido en toda Europa por influencia francesa. Desarrollaba el tópico de la muerte igualadora, dado que alcanza a todos los estamentos sociales y a todas las edades. Por tratarse de un diálogo en verso podía teatralizarse, como ocurría, usualmemente, en Semana Santa. Los versos también podían ser ilustrados con grabados.

En la danza macabra, alguien que alegóricamente representaba a la muerte, iba alcanzando uno a uno a todos los presentes para bailar alrededor de una tumba. La muerte recuerda que la vida mundana es perecedera y que todos serán alcanzados por ella; asimismo, a modo de admonición, advierte sobre la necesidad de vivir y morir cristianamente.

Al final de "Ad mortem festinamus" se hace una súplica a la Virgen María para que después de nuestra muerte acuda e interceda como mediadora ante su Hijo: “Alma Virgo virginum in celis coronata apud tuum filium sis nobis advocata. Et post hoc exilium occurrens mediata”. En el manuscrito prosigue el verso “ O mors, quam amara est memoria tua”: Oh muerte, cuán amarga es tu memoria, es decir, qué amargos son los pensamientos de la muerte. A continuación hay una miniatura -la única ilustración de los folios conservados del cancionero- que representa un cadáver dentro de un sepulcro abierto. Concluyen, a modo de letanía, los versos admonitorios dialogados: “Vile cadaver eris” (vil cadáver serás), con diferentes finales.





Ad mortem festinamus (danza)





Ad mortem festinamus peccare desistamus.


Scribere proposui de contemptu mundano ut degentes seculi non mulcentur in vano. Iam est hora surgere a sompno mortis pravo.
 
Vita brevis breviter in brevi finietur; mors venit velociter quae neminem veretur. Omnia mors perimit et nulli miseretur.
 
Ni conversus fueris et sicut puer factus et vitam mutaveris in meliores actus
intrare non poteris regnum Dei beatus.
 
Tuba cum sonuerit dies erit extrema et iudex advenerit vocabit
sempiterna electos in patria prescitos ad inferna.
 
Quam felices fuerint qui cum Christo regnabunt facie ad faciem sic eum adspectabunt. Sanctus Sanctus Dominus Sabaoth conclamabunt.
 
Et quam tristes fuerint qui eterne peribunt. Pene non deficient nec propter has obibunt. Heu, heu, heu miseri numquam inde exibunt.
 
Cuncti reges seculi et in mundo magnates advertant et clerici omnesque potestates fiant velut parvuli dimitant vanitates.
 
Heu fratres karissimi si digne contemplemus passionem Domini amara
et si flemus ut pupillam oculi servabit ne peccemus.
 
Alma Virgo virginum in celis coronata apud tuum filium sis nobis advocata.
Et post hoc exilium occurrens mediata.
 
Vile cadaver eris: Cur non peccare vereris.

Vile cadaver eris: Cur intumescere queris.

Vile cadaver eris: Ut quid peccuniam queris.

Vile cadaver eris: Quid vestes pomposas geris.

Vile cadaver eris: Ut quid honores queris.

Vile cadaver eris: Cur non penitens confiteris.

Vile cadaver eris: Contra proximum non leteris.


* * *

A la muerte nos apresuramos, dejemos de pecar.


Me he propuesto escribir sobre el desprecio mundano
para que este mundo degenerado no pase en vano.
Ya es hora de levantarse del perverso sueño de la muerte.
 
La vida es breve y se acaba aún más brevemente.
La muerte viene veloz y no teme a ninguno.
Aniquila a todos y no tiene misericordia de nadie.
 
Si no te conviertes y no te vuelves como un niño
y no cambias de vida con actos mejores,
no podrás entrar en el bendito Reino de Dios.
 
Cuando suene la trompeta llegará el último día,
y el juez llegará y llamará a los perpetuos elegidos para la eternidad en su patria
y a los proscritos al infierno.


Qué felices serán los que reinarán con Cristo,
cara a cara, así lo contemplarán.
Proclamarán: Santo, Santo Señor, Sabaoth.
 
Y qué tristes estarán los que perezcan eternamente.
No podrán evitar su castigo ni liberarse a ellos mismos.

Ay, ay, ay, malaventurados, nunca saldrán de ahí.
 
Que todos los reyes del mundo juntos, los poderosos de la
tierra y los clérigos y todos los potentados sean advertidos.
Tienen que volverse como niños y renunciar a sus vanidades.
 
Ay, queridos hermanos, si contemplamos dignamente
la amarga pasión del Señor, y si lloramos como la pupila del ojo 
servirá para que no pequemos.
 
Dulce Virgen de las vírgenes, coronada en el cielo, seas nuestra abogada ante tu Hijo. Y después de este exilio terrenal, acude e intercede como mediadora.


Si un vil cadáver serás: ¿Por qué no temes pecar?

Si un vil cadáver serás: ¿Por qué quieres hincharte de orgullo?

Si un vil cadáver serás: ¿Para qué quieres riquezas?

Si un vil cadáver serás: ¿Para qué llevas vestimenta ostentosa?

Si un vil cadáver serás: ¿Para qué quieres honores?

Si un vil cadáver serás: ¿Por qué no confiesas tus arrepentimientos?

Si un vil cadáver serás: No mates a tu prójimo.

Llibre Vermell de Montserrat (3)


Cuncti simus concanentes (danza circular o en ronda)




Cuncti simus concanentes: Ave Maria.
Virgo sola existente en affuit angelus;
Gabriel est appellatus atque missus celitus.
Clara facieque dixit: Ave Maria.
Cuncti simus concanentes: Ave Maria.
Clara facieque dixit, audite, karissimi. 

En concipies, Maria, Ave Maria. 
Cuncti simus concanentes: Ave Maria.
Et concipies, Maria, audite, karissimi.
Pariesque filium, Ave Maria.
Cuncti simus concanentes: Ave Maria.
Pariesque filium, audite karissimi.
Vocabis eum Ihesum Christum.
Cuncti simus concanentes: Ave Maria 


* * *

Cantemos todos juntos: Ave María.
Estando la Virgen sola se presentó un ángel;
Se llamaba Gabriel y era enviado del cielo.
Con radiante rostro dijo: Ave María.
Cantemos todos juntos: Ave María.
Con radiante rostro dijo, oíd queridos.

He aquí que concebirás: Ave María.
Cantemos todos juntos: Ave María.
He aquí que concebirás, oíd queridos.
Y parirás un hijo, Ave María.
Cantemos todos juntos: Ave María.
Y parirás un hijo, Ave María.
Lo llamarás Jesucristo, Ave María.
Cantemos todos juntos: Ave María.



Polorum Regina (danza circular o en ronda)


 
A ball redon


Polorum regina, omnium nostra / Stella matutina, dele scelera


Ante partum virgo Deo gravida / Semper permansisti inviolata /


Et in partu virgo Deo fecunda / Semper permansisti inviolata /


Et post partum virgo mater enixa / Semper permansisti inviolata


* * *


Reina nuestra de todo el orbe, Estrella de la Mañana, redime nuestros pecados.


Virgen que llevabas a Dios antes del parto. Siempre permaneciste inmaculada.


Y durante el parto, ante Dios virgen fecunda siempre permaneciste inmaculada.


Y tras el parto, virgen madre que habías dado a luz, siempre permaneciste inmaculada.

 
Mariam, matrem Virginem (canción polifónica)




Mariam Matrem Virginem attolite / Ihesum Christum extollite concorditer.

Maria seculi asilum defende nos. / Ihesu tutum refugium exaudi nos. / Iam estis nos totaliter diffugium / totum mundi confugium realiter.

Ihesu suprema bonitas verissima. / Maria dulcis pietas gratissima. / Amplissima conformiter sit caritas / ad nos quos pellit vanitas enormiter.

Maria facta saeculis salvatio. / Ihesu damnati hominis redemptio. / Pugnare quem viriliter per famulis / percussus duris iaculis atrociter.
 

* * *

Alabad a María, Madre Virgen. Alabad a Jesucristo con todo vuestro corazón.

María, refugio del mundo, defiéndenos. Jesús, refugio seguro, escúchanos. Ya nos habéis dejado el único verdadero y completo asilo y refugio en el mundo.

Jesús, suprema bondad y verdad. María, dulce piedad, llena de gracia. Mostradnos vuestra gran caridad, porque la vanidad de la vida nos oprime.


María, la salvación del mundo. Jesús, la redención del hombre caído. Luchad animosamente por vuestros siervos, pues son heridos y golpeados dura y cruelmente.



Inperayritz de la ciutat joyosa / Verges ses par misericordiosa (canción polifónica)



Imperayntz de la ciudad joyosa / de paradis ab tot gaug eternal/ neta de crims de virtutz habundosa/ mayres de Dieu per obra divinal/ verges plasen ab fas angelical/ axi com sotz a Dieu molt graciosa / placaus estar als fizels piadosa/ preyan per lor al rey celestial.


Verges ses par misericordiosa. / De vos se tany quens defenatz de mal. / E no siats devas nos endenyosa. / Pels falliments que fem en general. / Mas quens cubratz ab lo manto real. / De pietat pus quen etz cupiosa. / Car totz em faytz davol pasta fangosa. / Per quel fallir es de carn humanal.


Rosa flagran de vera benenanca /fons de merce jamays no defallen / palays d'onor on se fech l'alianca / de deu e d'hom per nostre salvamen / e fo ver Dieus es hom perfetamen / ses defallir en alcuna substanca / e segons hom mori senes dubtanca / e com ver Dieus levech del monimen.


[…]

* * *


Emperatriz de la ciudad jubilosa, del Paraíso en el gozo eterno, llena de virtudes, sin pecado, Madre de Dios por obra divina, Virgen plácida de rostro angelical, así como eres muy agradable a Dios, mira con piedad a tus fieles y ruega por ellos al Rey celestial.


Virgen sin par misericordiosa, es propio de Vos que nos defendáis del mal y que no seáis desdeñosa para con nosotros a causa de los pecados que generalmente cometemos, sino que nos cubráis con vuestro real manto de piedad, puesto que de ella tenéis abundancia, ya que todos estamos hechos de humilde barro, pues el pecar es propio de la carne humana.


Rosa perfumada de la verdadera bienaventuranza, fuente de gracias que nunca falla, palacio de honor donde fue hecha la alianza entre Dios y el hombre para nuestra salvación. Y fue verdadero Dios y asimismo perfecto hombre, sin mácula; y como hombre murió, sin duda, y como verdadero Dios resucitó del sepulcro.

[...]

Llibre Vermell de Montserrat (2)


O Virgo splendens (canon)




Antiphona dulcis armonia dulcissime virginis Marie de Monteserrato. Caça de duobus vel tribus [canon a dos o tres voces]


O Virgo splendens hic in monte celso / Miraculis serrato fulgentibus ubique / Quem fideles conscendunt universi. /


Eia pietatis oculo placato / Cerne ligatos fune peccatorum / Ne infernorum ictibus graventur, / Sed cum beatis tua prece vocentur.

* * *
 

O Virgen resplandeciente aquí en la alta montaña milagrosamente aserrada, refulgente, donde fieles de todas partes ascienden.


Eia, mira con ojos misericordiosos a los que están presos del pecado, libera las ataduras; que no sufran las graves penas del infierno, sino que por tus plegarias sean llamados entre los bienaventurados.



Stella splendens (danza)


 


Sequitur alia cantilena ad trepudium rotundum
 

Stella splendens in monte / Ut solis radium / Miraculis serrato, / Exaudi populum.


Concurrunt universi / Gaudentes Populi, / Divites et egeni, / Grandes et parvuli.


Ipsum ingrediuntur, / Ut cernunt oculi, / Et inde revertuntur / Graciis repleti.

[...]

* * *


Estrella resplandeciente como un rayo de sol sobre la montaña milagrosamente aserrada, escucha a tu pueblo.


De todas partes se reúnen tus alegres peregrinos, ricos y pobres, grandes y pequeños.


A este mismo lugar acuden para que se iluminen sus ojos y de aquí vuelven llenos de gracia. 

[…]



Laudemus Virginem / Splendens ceptigera (canon)


 



Caça de duobus vel tribus [canon a dos o tres voces]
 
Laudemus virginem mater est, / Et ejus filius Iesus est. / Plangamus scelera acriter / Sperantes in Iesum iugiter.


Splendens ceptigera / Nostris sis advocata / Virgo puerpera. / Tundentes pectora / Crimina confitentes / Simus altissimo.

* * *


Alabemos a la Virgen madre y a su Hijo Jesús. Lloremos amargamente nuestras culpas, con la esperanza constante en Jesús.


Soberana, resplandeciente, seas nuestra abogada, Virgen y madre. Golpeando nuestro pecho, confesando nuestros pecados, imploramos al Altísimo.



Los set gotxs recomptarem (danza circular o en ronda)


 


Ballada dels goyts de Nostre Dona en vulgar cathallan, a ball redon


Los set gotxs recomptarem et devotament xantant
humilment saludarem la dolça verge Maria.

Ave Maria gracia plena Dominus tecum Virgo serena.

Verge fos anans del part pura e sans falliment
en lo part e prés lo part sens negun corrumpiment.
Lo Fill de Déus Verge pia de vós nasque verament.
 
Verge tres reys d'Orient cavalcant amb gran corage
al l'estrella precedent vengren al vostré bitage.
Offerint vos de gradatge Aur et mirre et encenç.
 
Verge estant dolorosa per la mort del Fill molt car
romangues tota joyosa can lo vis resuscitar.
A vos madre piadosa prima se volch demostrar.
 
Verge lo quint alegratge que'n agues del fill molt car
estant al munt d'olivatge Al cell l'on vehes puyar.
On aurem tots alegratge Si per nos vos plau pregar.
 
Verge quan foren complitz los dies de pentecosta
Ab vos eren aunits los apostols et de costa.
Sobre tots sens nuylla costa devallà l'espirit sant.
 
Verge'l derrer alegratge que'n agues en aquest mon
vostre Fill ab coratge vos munta al cel pregon.

On sots tots temps coronada regina perpetual.

Tots donques nos esforcem, en aquesta present vida,
que peccats foragitem de nostr' anima mesquina.
E vos, dolçe Verge pia, vuyllats nos ho empetrar.


* * *

Balada de los gozos de la Virgen en vulgar catalán, una ronda.

 
Voy a contar los siete gozos* y cantar con devoción.
Humildemente alabaré a la dulce Virgen María.
 
Dios te salve María, llena eres de gracia,
el Señor esté contigo, Virgen serena.
 
Virgen, que salió pura y sin mancha
en el parto y después del parto, sin corrupción.
El Hijo de Dios, Virgen pía, nació verdaderamente de ti.

 
Virgen, tres reyes de Oriente, con gran coraje,
siguiendo la estrella, llegaron a vuestra morada.
Ofrecieron como regalos oro y la mirra e incienso.

 
Virgen, de duelo por la muerte de su Hijo muy querido,
su alegría volvió cuando lo vio resucitar.
A ti, Madre pía, primero se volvió a manifestar.

 
Virgen, la alegría quinta que tuvo de su Hijo muy querido,
fue en el Monte de los Olivos, cuando lo vio ascender al cielo.

Todos se alegrarán si ruegas por nosotros.
 
Virgen, cuando se cumplieron los días de Pentecostés,
contigo estaban los apóstoles,
y sobre todos descendió el Espíritu Santo.

 
Virgen, la última alegría que no había en este mundo,
vuestro Hijo, al alto cielo te llevó,
donde, coronada por todos los tiempos, eres reinas perpetua.

 
Esforcémonos pues en esta vida presente
por expulsar el pecado de nuestras almas miserables.
Y tú, dulce Virgen pía, ayúdanos con tus plegarias.
 
* [Los Siete Gozos de María son: La Anunciación, la Natividad de Jesús, la Adoración de los Reyes Magos, la Resurrección de Jesús, la Ascensión de Jesús, Pentecostés (la venida del Espíritu Santo) y la Asunción y Coronación de la Virgen en el Cielo].

Llibre Vermell de Montserrat (1)

El Llibre Vermell de Montserrat (en español, Libro Rojo de Montserrat) es un manuscrito con cantos medievales y otros de tipo litúrgico conservado en el Monasterio de Montserrat, situado en la provincia de Barcelona, comunidad autónoma de Cataluña, en España.

Provincia de Barcelona (comunidad autónoma de Cataluña), España.

Las composiciones recopiladas en el Llibre Vermell son nueve poemas de loor a la Virgen María, y una danza de la muerte que cierra el cancionero. Entre otros textos, el códice incluye una colección de milagros de la Virgen.
   
El Libro Rojo reúne diez cantos en latín, catalán y occitano, y debe su nombre al color de las cubiertas con que fue encuadernado en el siglo XIX. El autor de los cantos es desconocido. Si bien el manuscrito fue copiado a fines del siglo XIV -entre 1396 y 1399-, se asume que las composiciones son anteriores. Esta colección es considerada un importante pilar de la música medieval española, como las Cantigas de Santa María

El cancionero fue ideado con un propósito específico que se explica en una nota intercalada entre las dos primeras piezas del manuscrito (fol. 22 r); en ella se advierte a los peregrinos que debían evitar las canciones vanas y los bailes poco honestos durante su estadía en Montserrat. La traducción de la nota dice así:

Dado que a veces los peregrinos, cuando velan en la Iglesia de la Virgen María de Montserrat quieren cantar y bailar y también desean hacerlo de día en la plaza, y allí solo deben cantarse canciones honestas y devotas, por tal razón hay escritas algunas antes y después [de la nota]. Y deben utilizarse honesta y moderadamente para no estorbar a quienes perseveran en oración y devota contemplación, en las que todos los que velan deben de igual modo insistir y dedicarse con devoción”.

Sin embargo, además de composiciones populares, el Llibre Vermell contiene otras más complejas y cultas, que no parecen estar destinadas a los peregrinos aludidos en la nota; seguramente las entonarían voces monásticas. Como fuera, el Llibre Vermell es una recopilación de música, canciones y danzas (que se bailaban en ronda) ideada para que los peregrinos pudieran cantar y bailar mientras celebraban la vigilia nocturna en la plaza o en la iglesia. El exterior del monasterio contaba con una plaza principal que permitía ordenar las edificaciones, y los romeros podían disponer de ella.

En el Llibre Vermell se describe con bastante detalle la jornada del romero, que comprendía la vigilia nocturna de plegaria ante la Virgen -que podía sucederse varios días- y la Misa matinal. La vigilia se iniciaba con el canto de la Salve y los Gozos, después de las completas, alrededor de las seis de la tarde, y solía participar la Escolanía (coro de niños cantores). Los cantos se sucedían durante la velada, y muy probablemente incluyeran los que reúne el manuscrito. Una vez que la Escolanía y los monjes se retiraban, la actividad musical continuaría sin ellos, hasta que el oficio de maitines y laudes impusiera nuevamente el silencio. Poco después, alrededor de las cinco de la madrugada, se rezaba la Misa matinal diaria con plegaria y homilía, destinada especialmente a los peregrinos. Los sacerdotes tenían que nutrirlos de contenidos adecuados, sin perder el carácter popular. Durante el resto del día, los visitantes debían participar en otros actos de devoción, algunos de ellos ilustrados gráficamente en las miniaturas del códice.

Cantar y bailar dentro de las iglesias llegó a ser una práctica habitual durante el medioevo, como documenta la literatura y la iconografía, y tuvo que ser regulada. Esta práctica fue prohibida, así como también la presencia de juglares, cantores y músicos, generalmente judíos y moros que con sus instrumentos pretendían animar las vigilias nocturnas.

Resultaba imposible dar alojamiento a todos los peregrinos en la hospedería del monasterio, donde además tenían prioridad los nobles y eclesiásticos. Con frecuencia los romeros de Montserrat permanecían de día en la plaza del monasterio y de noche en la iglesia, y amenizaban su estadía con cantos y bailes. Naturalmente, el repertorio interpretado por clérigos, diáconos y la Escolanía dentro de la iglesia no incluía composiciones que pudieran considerarse poco honestas. 
 
Las danzas y la música dentro y fuera del templo generaban una situación incómoda para la jerarquía eclesiástica. La iconografía permite reconstruir la forma de interpretar las danzas, que eran circulares (en ronda), con los participantes tomados de las manos. En el propio Llibre Vermell se aclara que las danzas se bailaban en ronda, como corroboran las rúbricas a ball redon y ad trepudium rotundum.

En general se considera el repertorio del Llibre Vermell dentro de las canciones de peregrinos. Buena parte de las canciones del libro favorece la participación de los peregrinos a modo de coro.


Por cierto, la multitud de peregrinos que emprendía la romería a Montserrat lo hacía por diversas razones y con distintos objetivos. Los monjes y sacerdotes que atendían el santuario tenían que brindar orientaciones a los visitantes en cuestiones de doctrina y piedad, y también de urbanidad y decoro durante la estadía en el monasterio, dentro y fuera de la iglesia. Sin embargo, la finalidad pastoral no agota el interés del Llibre Vermell. Su contenido es variado y singular: una miscelánea de textos teológicos y devocionales, que incluye entre sus composiciones canciones polifónicas (2), cánones (3) y danzas (5).

El repertorio musical del Llibre Vermell se enmarca en un movimiento lírico mariano generalizado, en buena parte fruto del impulso que tomó en el siglo XIII la devoción a la Virgen María, especialmente gracias a las órdenes dominica, franciscana y benedictina.
 

Enlaces relacionados 

Llibre Vermell de Montserrat Digitalizado:




Monasterio de Montserrat

La Abadía de Santa María de Montserrat es un monasterio benedictino situado en la provincia de Barcelona, España (comunidad autónoma de Cataluña). Se encuentra en la montaña de Montserrat, que en catalán significa “montaña aserrada”, por la forma que presenta el relieve. Esta montaña de curiosa forma se recorta sola en medio del paisaje, y a la distancia se asemeja a la hoja dentada de una sierra. A medida que se asciende y se aprecia en detalle el aspecto de las rocas, parecen esculpidas, o bien prodigiosamente modeladas por una sierra.


El monasterio de encuentra a 720 metros sobre el nivel del mar. Para los peregrinos hay varios puntos de interés en torno a la abadía. Los distintos recorridos para ascender hasta el santuario presentan a su vez diferentes tramos de subida y nivel de dificultad.


El santuario de Montserrat es un importante destino de peregrinación hace siglos. Hacia el año 880 se produjo el hallazgo de la imagen de la Virgen de Montserrat, que originaría luego el monasterio.



Entre las actividades que se realizan en la abadía se destacan el Scriptorium y la Escolanía, uno de los coros de niños cantores más antiguos de Europa (siglo XIII).

El origen del monasterio de Montserrat, en España, data del siglo XI. Entre los siglos XI y XIII se construyó la iglesia románica y en 1476 se edificó el claustro gótico. En 1493, el fraile mínimo Bernat Boïl (Bernardo Boyl), que había sido ermitaño en Montserrat, acompañó a Cristóbal Colón en uno de sus viajes a América, lo que favoreció la expansión del culto a la Virgen de Montserrat en el Nuevo Mundo; de hecho una de las Islas Antillas se llama Montserrat. 

La Basílica de Montserrat comenzó a construirse en el siglo XVI. En 1811 y 1812 el monasterio fue saqueado e incendiado por las tropas napoleónicas, con enormes pérdidas materiales e inmateriales. La Basílica tuvo que ser reconstruida. Durante la Guerra Civil Española (1936 – 1939) el monasterio fue cerrado y, entre religiosos y sacerdotes, 23 miembros de la Abadía fueron martirizados por partidarios del republicanismo comunista en el marco de la persecución religiosa.



Enlaces relacionados


Escolanía de Montserrat:


Visita a Montserrat:




Virgen de Montserrat

Según la tradición, la primera imagen de la Virgen de Montserrat fue encontrada hacia el año 880 por unos niños pastores, que habían visto una luz en la montaña; luego hallaron la imagen de la Virgen en una cueva. Al enterarse el obispo, dispuso el traslado de la talla a Manresa, hecho que resultó de imposible cumplimiento debido al excesivo peso que tenía. Esto se consideró providencial, por lo que se construyó una ermita en honor de Santa María donde había sido encontrada.

La talla de la Virgen que se venera actualmente es del siglo XII. La imagen de la Virgen de Montserrat representa a la Virgen con el Niño sentado en su regazo; en su mano derecha sostiene una esfera que simboliza el orbe. El Niño tiene la mano derecha levantada en señal de bendición y en la mano izquierda sostiene una piña, símbolo de la vida perdurable, por tratarse del fruto de un árbol perenne.



La imagen de la Virgen de Montserrat es de madera de álamo y mide poco menos de un metro. La talla es dorada, con excepción de los rostros y manos de María y del Niño, que son negros. Por esta razón, se conoce a esta Virgen como “la Moreneta” (la Morenita). Probablemente el ennegrecimiento de la talla se deba al efecto del calor y al humo de las velas, y al cambio del barniz con el paso de los años. Como fuera, en el mundo hay varias imágenes de Vírgenes que no son blancas.

Al igual que en otros lugares de Hispanoamérica, en Buenos Aires (Argentina) hay una réplica de la imagen de la Virgen de Montserrat, en la parroquia que lleva su nombre y que da nombre también al primer barrio de la ciudad. En 1755, un catalán llamado Juan Pedro Sierra obtuvo un permiso para construir una capilla en honor de la Virgen de Montserrat; y en 1770 se edificó un templo más grande.

viernes, 2 de enero de 2015

Dante y Buenos Aires: Basílica de San Francisco

En la Basílica de San Francisco, ubicada en Adolfo Alsina 380 del barrio de Monserrat, a metros de la Plaza de Mayo en Buenos Aires, hay una escultura de Dante Alighieri. Un grupo escultórico integrado por cuatro figuras se destaca en la parte superior de la fachada de esta iglesia. Las figuras representadas son San Francisco de Asís, Dante Alighieri, Giotto di Bondone y Cristóbal Colón. Todos ellos nacieron en territorio actualmente italiano. Dante, Giotto y Colón pertenecieron a la Tercera Orden Franciscana, orden religiosa seglar fundada en 1221 por San Francisco (c. 1181 - 1226).




De izquierda a derecha: Dante, San Francisco, con los brazos extendidos, Giotto; Colón, arrodillado.



Dante Alighieri (c. 1265 – 1321), nacido en Florencia, fue autor de la Divina Comedia, obra maestra de la literatura italiana y una de las más reconocidas de la literatura universal. Esta obra se divide en Infierno, Purgatorio y Paraíso, que son las realidades de ultratumba de acuerdo a la teología. El libro fue llamado comedia, dado que su final es feliz. 

En la Divina Comedia, Dante se refiere a la vida de San Francisco, quien se encuentra, naturalmente, en el Paraíso. “Un sol le nació al mundo”, dice el poeta sobre el nacimiento del santo de Asís (Paraíso, XI).

Dante y su poema (1465), de Domenico di Michelino.

El famoso cuadro Dante y su poema, de Domenico di Michelino, es la única obra documentada de este pintor florentino y se encuentra en la Catedral de Florencia. Se trata de una alegoría sobre Dante y la Divina Comedia y representa al poeta con su Divina Comedia en la mano; en el libro pueden leerse los primeros tercetos de la obra: 

A mitad del camino de la vida
yo me encontraba en una selva oscura,
con la senda derecha ya perdida.

¡Ah, pues decir cuál era es cosa dura
esta selva salvaje, áspera y fuerte
que en el pensar renueva la pavura! [pavor]
 
                                                (Infierno, I)

A la izquierda del cuadro se representa el Infierno; a espaldas del poeta se ve la montaña del Purgatorio, y entre otras figuras, a Adán y Eva en el momento de la tentación. La parte más alta corresponde al Paraíso y a las esferas celestiales. A la derecha del cuadro se representa una vista urbana de Florencia.

Dante murió en Rávena, en 1321. Fue enterrado en la iglesia de San Pier Maggiore, llamada más tarde San Francisco de Asís; posteriormente fue trasladado a otra tumba. En 1829 se construyó una tumba para él en la Basílica de Santa Cruz (Basilica di Santa Croce), Florencia, pero los restos del poeta no se encuentran ahí.


Giotto di Bondone (1267 – 1337) fue un pintor, escultor y arquitecto nacido en Florencia. Se dedicó fundamentalmente a pintar motivos religiosos. Entre sus obras se destacan los frescos de la Capilla de los Scrovegni (Padua), los de la Basilica di Santa Croce (Florencia) y los de la Basílica Papal de San Francisco (Asís). 

Los frescos de la Basílica de San Francisco representan distintas escenas de la vida del santo, pero la atribución de su autoría a Giotto es controversial. En general, hay acuerdo en que las diferencias técnicas y de estilo entre estas obras y otras de Giotto puede deberse a la amplia colaboración de miembros de su taller que pudo haber tenido el artista para realizar los frescos sobre la vida de San Francisco.

La donación de la capa. Segunda escena de la Vida de San Francisco (1297 - 1299): San Francisco dándole su capa a un pobre


Cristóbal Colón (c. 1436 - 1506), nacido en Génova, fue navegante, cartógrafo almirante, virrey y gobernador general de las Indias Occidentales al servicio de la Corona de Castilla. El 12 de octubre de 1492 arribó a San Salvador, Bahamas, hecho que se considera el Descubrimiento de América y que abrió las puertas a la evangelización en el Nuevo Mundo.

Cristóbal Colón llega a América. En el estandarte figura la "F" de Fernando con el escudo de Aragón, y la "Y" de Ysabel, con el escudo de Castilla. Detrás se ve a un franciscano sosteniendo un Evangelio.

Los franciscanos del monasterio de la Rábida (Huelva, España) acogieron a Colón años antes de que emprendiera sus viajes al Nuevo Mundo y cooperaron activamente para que el genovés realizara su intento en honor de la patria española. Lograron adhesiones al proyecto de Colón y le facilitaron el contacto con los Reyes Católicos. Para realizar su proyecto Colón ya no procuraría pasar por otra Corona, como la de Francia, idea que había evaluado como probable. La ocasión propicia para lograr el apoyo de los Reyes Católicos era que la Reconquista les diera un respiro. La recuperación de Granada -último bastión musulmán en la Península- culminó en 1492. 

En su primer viaje, Colón partió el 3 de agosto de 1492 del Puerto de Palos (Huelva, España) con tres carabelas, y tocó tierra firme en América el 12 de octubre. En el segundo, que ya no era de expedición, sino de conquista, la flota de Colón era de diecisiete barcos. Entre la tripulación viajaba Fray Bernardo Boyl, clérigo de la Corte, con un grupo de monjes franciscanos. El Papa Alejandro VI -nacido en Valencia, España- había autorizado que erigieran iglesias y que realizaran las tareas propias de la evangelización.
 
Más sobre los franciscanos y Colón:

~*~


Basílica de San Francisco (Buenos Aires)

El convento franciscano fue el primero de Buenos Aires. El solar asignado a los franciscanos fue cedido por Juan de Garay en 1580, en el momento mismo de la fundación de la ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María del Buen Ayre. Garay otorgó a la Orden Franciscana la manzana ubicada entre las actuales calles Defensa, Balcarce, Adolfo Alsina y Moreno, donde además de la Basílica de San Francisco se encuentra el Convento y la Capilla San Roque.
 
La primera iglesia de San Francisco de Asís se edificó con materiales precarios: paredes de adobe, techos de junco y tejas. El templo definitivo comenzó a construirse hacia 1731, de acuerdo a planos del arquitecto jesuita Andrés Blanqui, con colaboración de Fray Vicente Muñoz. Debido a problemas estructurales -la aparición de una gran grieta-, la iglesia cerró en 1770, y en 1807 sufrió un derrumbe parcial. 

Una nueva iglesia, de estilo neoclásico italiano, fue proyectada por el arquitecto Tomás Toribio, y para 1815 estuvo terminada.

Antigua iglesia de San Francisco

La fachada fue remodelada por el arquitecto alemán Ernesto Sackmann entre 1907 y 1911, y adquirió el aspecto que presenta actualmente, de estilo barroco bávaro. En 1910 el artista Antonio Voegele modeló las cuatro figuras que integran el grupo escultórico ubicado en la parte alta de la fachada, en que se representa a San Francisco rodeado por Dante, Giotto y Colón.

Frente actual de la Basílica de San Francisco

A comienzos del siglo XXI, el grupo escultórico se encontraba comprometido en su estabilidad. La figura de Dante, especialmente la cabeza, sufría riesgo de desprendimiento. En marzo de 2007, al realizar una intervención en la figura de Dante se encontró una cápsula del tiempo dentro de la cabeza de la escultura. Una cápsula del tiempo es un recipiente cerrado en forma hermética con el fin de conservar objetos o mensajes del presente para ser encontrados por generaciones futuras. Para sorpresa de los restauradores, la cabeza de Dante era hueca y no maciza, como la de las otras figuras del grupo escultórico. Lo que se halló fue una caja de metal decorada con motivos orientales y que habría contenido té en hebras, atada con cables de tela. En el interior de la lata había una hoja del diario La Prensa de agosto de 1908, una hoja de un diario de Innsbruck, ciudad natal de Voegele, cuatro monedas de cobre de centavos argentinos de curso legal hacia 1890 y un frasco lacrado, de vidrio, que contenía un sobre con una inscripción: “Yo saludo a quien encuentre estos escritos”. El sobre contenía una carta manuscrita del escultor, fechada el 3 de agosto de 1908, en la que se relataba cómo fueron construidas y emplazadas las esculturas, quiénes trabajaron en su realización y cuáles fueron los costos. El contenido de la carta es el siguiente:

    “Estas estatuas fueron hechas por el escultor Antonio Voegele, natural de Innsbruck, capital de la
provincia de Tirol en Austria, que llegó hace 26 años [a] la edad de 22 años a Buenos Aires.
    El arquitecto de esta obra fue el Señor Don Ernesto Sackmann.
    La colocación y modelaje fue hecho y dirigido por el Señor Don José Laranglía, natural de [Ingone], provincia de Milán. Este señor trabajó desde los 22 años en el taller y es entendido en el 10 por ciento de la ganancia, ganando 5.50 $.
    Lo mismo trabajó en la colocación el Señor Carlo Cerviño, natural de la Lombardía (Italia). El capataz de la obra fue el Señor Don Juan Puntel natural del Veneto [...].
    La obra fue pagada por el Señor Don Santos Unzué y Señora.
    Cada estatua costó $1.500 que es el equivalente de 653 pesos oro [de moneda de libras esterlinas].
    Deseo que Dios y San Francisco protejan esta obra y le den una larga existencia.

                                                 Antonio Voegele


Antes de cerrar nuevamente la cabeza de Dante fue depositada una nueva cápsula del tiempo con los datos de quienes intervinieron en la puesta en valor del grupo escultórico; y se adjuntaron monedas y diarios del mundo que publicaron el hallazgo de la cápsula del siglo pasado.


Crédito Arq. Gustavo Adolfo García. Detalle de la cabeza de la figura de Dante, que no era maciza, sino hueca. Detrás, San Francisco y Giotto.

Crédito Arq. Gustavo Adolfo García. Cápsula del tiempo en la cabeza de Dante, bajo la protección tutelar de San Francisco.

Crédito: Diario Perfil. Cápsula del tiempo encontrada en la cabeza de la figura de Dante.

Crédito: Diario Perfil. Frasco de vidrio lacrado que contenía el sobre. Debajo, la carta manuscrita del escultor.

Crédito: Diario Perfil. Diario de Innsbruck, ciudad natal del autor del grupo escultórico, Antonio Voegele.


Leer más:
Arq. Gustavo Adolfo García.“El Dante Alighieri, la Divina Comedia y su impronta en el arte y la cultura argentina”. Referencias al Palacio Barolo y al grupo escultórico de la Basílica de San Francisco. Detalle sobre las obras de restauración en las esculturas del frente de la Basílica de San Francisco, con imágenes.

 
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Dante y Buenos Aires: Palacio Barolo